Gestión de carteras es un proceso de combinación de activos en una cartera diseñada según las preferencias y necesidades del inversor, seguimiento de la evolución de dicha cartera, y evaluación de. Por contra, la gestión activa implica un continuo ajuste de los valores que componen nuestra cartera.
Es la alta competencia en mercados globalizados la que presiona a las empresas a entregar productos y servicios de buena calidad al menor precio posible. Una gestión de cartera es un concepto de inversión en el que un cliente que realiza una inversión entrega el portafolio de la inversión a un intermediario. Dentro de la gestión pasiva de carteras, podemos encontrarnos con estrategias, Indexación y Buy and hold (comprar y mantener) Indexación.
Normalmente se asocia la Gestión Pasiva a limitarse a obtener la rentabilidad de un índice de referencia intentando replicar el comportamiento del mismo y sin incurrir en más riesgos que el propio benchmark (índice). La gestión discrecional de carteras es un servicio en el que el cliente, mediante la firma de un contrato, delega en una entidad la adopción de las decisiones de inversión sobre un patrimonio de acuerdo con su perfil.


